Nunca se ha hablado de construir un puente a Hawaii, ni un túnel, ya que nos encontramos a 2,500 millas del continente más cercano; pero solo por el hecho de que no pueda llegar manejando a Hawaii eso no significa que sea difícil llegar aquí. Las principales líneas aéreas norteamericanas y muchas de las internacionales vuelan directamente al aeropuerto internacional de Honolulu. Hay incluso vuelos directos a la Isla Grande de Hawaii, a Kauai y a Maui; de hecho viajar entre las islas es muy sencillo y los vuelos son muy cortos. Por ejemplo, de Oahu a Maui, el vuelo es de 20 minutos. Aunque no hay servicios de ferry entre las islas, hay una serie de cruceros de lujo que hacen su travesía en nuestras aguas, siendo ésta una forma cautivadora de conocer las islas Hawaiianas. Algunos de estos barcos comienzan su viaje en la costa oeste de Estados Unidos, téngalo en cuenta por si le apetece llegar como lo hacían en la época dorada de los grandes vapores.

En el agua. Pasee en kayak entre las resguardadas caletas y grutas. Aprenda a surfear o a windsurfear con los mejores maestros del mundo, en tan solo una lección. Navegue a vela en un elegante catamarán o pasee en magníficos yates, o atraviese las olas en lanchas súper rápidas. Disfrute andando en jet ski, en paracaídas acuáticos o esquiando en lancha (algunas veces durante el invierno, puede incluso esquiar en la nieve desde lo alto de un volcán), bucee, observe las ballenas, haga “snorkeling” y pasee en las típicas canoas de madera. Visite uno de nuestros modernos parques marinos o acuarios o súbase a un submarino real para que pueda apreciar las maravillas de los arrecifes más de cerca. Ahora bien, si es usted de los que siempre ha soñado con pescar en las profundidades del mar, no hay lugar como Hawaii para hacerlo.